La Dieta Mediterránea: Un aliado contra el melanoma

La Dieta Mediterránea:

Un aliado contra el melanoma

El melanoma es un tipo de cáncer de piel muy agresivo que ha visto grandes avances en los últimos años gracias al desarrollo de la inmunoterapia, un tratamiento que “entrena” al sistema inmunológico para atacar a las células cancerosas [1]. Sin embargo, no todos los pacientes responden de la misma manera: entre el 40% y el 60% no obtienen beneficios o sufren efectos secundarios graves, como colitis, dermatitis o neumonitis (inflamación del intestino, la piel y los pulmones, respectivamente) [2]. ¿Podría la alimentación ser la pieza faltante en este rompecabezas?  

Figura 1. Melanoma.

Cuando lo que comemos puede marcar la diferencia

Imagina que, además de los avances en los medicamentos como la quimioterapia o la inmunoterapia, algo tan cotidiano como la comida pudiera influir en cómo responde el cuerpo al tratamiento contra el cáncer. Esto es precisamente lo que sugieren múltiples estudios, incluido el que explicaremos hoy, publicado en la revista JAMA Oncology en 2023 [2]. El objetivo principal de este estudio fue comprobar si la Dieta Mediterránea puede mejorar la eficacia de la inmunoterapia en pacientes con melanoma avanzado.  

El poder de la alimentación sobre el sistema inmunológico

El estudio mencionado, liderado por investigadores de la Universidad de Groningen (Países Bajos) y el King’s College de Londres (Reino Unido), analizó a 91 pacientes con melanoma avanzado. Todos recibieron inmunoterapia, pero lo más interesante fue lo que revelaron sus hábitos alimentarios. Los pacientes con mayor adherencia a la Dieta Mediterránea (rica en vegetales, frutas, pescado, legumbres y cereales integrales) mostraron [2]: 

  • Un 77% más de probabilidad de responder al tratamiento
  • Una mejor supervivencia libre de progresión a los 12 meses. 
  • Menos efectos secundarios graves.  

¿Cómo es posible? La clave parece estar en la microbiota intestinal, el ecosistema de microorganismos que vive en nuestro intestino. La fibra, presente en legumbres, hortalizas y otros alimentos de origen vegetal, es fermentada por las bacterias beneficiosas, como Bifidobacterium, Faecalibacterium y Akkermansia muciniphila. Estos microorganismos tienen un efecto positivo en nuestro cuerpo porque producen ácidos grasos de cadena corta y otras sustancias, como el ácido linoleico conjugado, que actúan como “combustible” para las células del sistema inmunitario, potenciando su capacidad de actuar contra el tumor [3,4].

Por el contrario, una alimentación alta en ultraprocesados, carnes rojas y azúcares promueve el crecimiento de bacterias como Clostridium o Bacteroidetes, asociadas a una menor eficacia de la inmunoterapia y un mayor riesgo de progresión del tumor [4,5,6].

La fibra alimentaria nutre a las bacterias intestinales beneficiosas, que refuerzan el sistema inmunitario y mejoran la respuesta frente al tumor, mientras que una dieta rica en ultraprocesados favorece bacterias asociadas a peor pronóstico.

Figura 2. Microbiota.

¿Por qué la Dieta Mediterránea es especial?

La Dieta Mediterránea no es solo una lista de alimentos, sino un patrón alimentario completo y una forma de vivir, que ha demostrado beneficios en múltiples aspectos de la salud, incluyendo la prevención y el manejo del cáncer. A continuación, te explicamos algunos de sus componentes fundamentales y por qué son beneficiosos:

  • El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es rico en polifenoles, como la oleaceína, que tienen propiedades antiinflamatorias y antitumorales. Estudios in vitro (es decir, en cultivos celulares) muestran que la oleaceína puede disminuir el crecimiento de células de melanoma y promover su muerte celular [7].
  • El pescado azul (como salmón, sardina, caballa o boquerón) es una fuente de ácidos grasos omega-3, que disminuyen la inflamación y mejoran la respuesta inmunológica. Un estudio en pacientes con melanoma encontró que aquellos con mayor consumo de omega-3 tenían una mejor respuesta a la inmunoterapia [5].
  • Las frutas y verduras aportan gran variedad de vitaminas antioxidantes (A, E, C) que protegen las células del daño oxidativo. Un estudio llevado a cabo en Australia mostró que los pacientes con una dieta rica en estos nutrientes tenían melanomas más finos, lo que se asocia con un mejor pronóstico [8].
  • Las legumbres y cereales integrales son una de las principales fuentes de fibra, que alimenta a las bacterias intestinales beneficiosas. En estudios con animales se ha observado que una dieta alta en fibra mejora la eficacia de la inmunoterapia [3].

Aunque se necesita más investigación para ampliar el conocimiento en este campo, los últimos hallazgos abren la puerta a estrategias tan sencillas como cambiar lo que hay en nuestro plato. Ahora bien ¿qué puedes hacer en casa para mejorar tu alimentación y la de tus familiares?  

Figura 3. Alimentos básicos de la Dieta Mediterránea: AOVE, pescado azul, frutas y verduras, legumbres y cereales integrales.

Consejos prácticos para pacientes y familiares

Si estás en tratamiento con inmunoterapia (o conoces a alguien que lo esté), estos ajustes dietéticos podrían ser de gran ayuda para mejorar tu calidad de vida durante el proceso:  

  1. Aumenta el consumo de fibra mediante alimentos como legumbres y frutas, verduras y hortalizas de temporada. Los cereales integrales y pseudocereales también son una buena opción, priorizando espelta, trigo sarraceno, avena, quinoa y arroz.
  2. Incorpora grasas saludables aumentando el consumo de pescado azul, frutos secos, semillas y aceite de oliva virgen extra.
  3. Reduce el consumo de carne, especialmente la procesada, como los embutidos. Las legumbres, el pescado y los huevos son opciones de alimentos con proteína más saludables que la carne.
  4. Evita los ultraprocesados, como las comidas precocinadas, las bebidas azucaradas o la bollería, entre otros.  
  5. Utiliza técnicas de cocinado saludables, como el vapor, el horno o la plancha.

Pequeños cambios en la alimentación —más fibra, grasas saludables y menos ultraprocesados— pueden mejorar tu calidad de vida durante el tratamiento.

Figura 4. Técnicas de cocción saludables: horno, vapor y plancha.

Este estudio nos recuerda que, aunque la inmunoterapia es una herramienta poderosa, nuestro estilo de vida puede potenciar sus efectos. La Dieta Mediterránea no es una cura milagrosa, pero sí un aliado accesible y delicioso que puede facilitar el camino.  

Si tu curiosidad es tan insaciable como la nuestra, es muy probable que te encuentres con preguntas o dudas que rondan tu mente. No dudes en contactarnos a través de nuestras redes sociales (Instagram, Facebook, Twitter, LinkedIn y TikTok) o por correo electrónico (info@ibions.com). ¡Estaremos más que felices de responderlas y ayudarte en lo que necesites!

Amaya Bernat Ripoll

Referencias

[1] National Collaborating Centre for Cancer (UK). (2015). Melanoma: Assessment and Management. National Institute for Health and Care Excellence (NICE).

[2] Bolte, L. A. et al. (2023). Association of a Mediterranean Diet With Outcomes for Patients Treated With Immune Checkpoint Blockade for Advanced Melanoma. JAMA Oncology, 9(5), 705–709. https://doi.org/10.1001/jamaoncol.2022.7753

[3] Spencer, C. N., et al. (2021). Dietary fiber and probiotics influence the gut microbiome and melanoma immunotherapy response. Science (New York, N.Y.), 374(6575), 1632–1640. https://doi.org/10.1126/science.aaz7015

[4] Lam, K. C., et al. (2021). Microbiota triggers STING-type I IFN-dependent monocyte reprogramming of the tumor microenvironment. Cell, 184(21), 5338–5356.e21. https://doi.org/10.1016/j.cell.2021.09.019

[5] Simpson, R. C., et al. (2022). Diet-driven microbial ecology underpins associations between cancer immunotherapy outcomes and the gut microbiome. Nature Medicine, 28(11), 2344–2352. https://doi.org/10.1038/s41591-022-01965-2

[6] Wu, G. D., et al. (2011). Linking long-term dietary patterns with gut microbial enterotypes. Science (New York, N.Y.), 334(6052), 105–108. https://doi.org/10.1126/science.1208344

[7] Carpi, S., et al. (2020). miRNA Modulation and Antitumor Activity by the Extra-Virgin Olive Oil Polyphenol Oleacein in Human Melanoma Cells. Frontiers in Pharmacology, 11, 574317. https://doi.org/10.3389/fphar.2020.574317

[8] Hughes, M. C. B., et al. (2022). Diet quality is associated with primary melanoma thickness. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology: JEADV, 36(10), 1745–1750. https://doi.org/10.1111/jdv.18174

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