Dieta cetogénica o keto. Resolvemos tus dudas

Seguro que te ha llegado algún whatsapp, o has leído algo en redes sociales sobre la dieta ceto, keto o cetogénica. Además, seguro que has leído que puede tener múltiples beneficios en las más diversas enfermedades. Pero ¿qué es realmente una alimentación cetogénica? ¿Qué base científica tiene? ¿Es eficaz en algunos tipos de cáncer? ¿Tiene efectos secundarios? ¿Debería empezar una dieta cetogénica si he sido diagnosticad@ de un cáncer? Responderé a todas estas preguntas en este post.

 

¿Qué es la alimentación cetogénica?

Existe bastante debate sobre la dieta cetogénica y es posible que, en parte, derive del desconocimiento o una incorrecta interpretación sobre qué es realmente.1 A grandes rasgos, la dieta cetogénica es un tipo de alimentación en el que el macronutriente predominante es la grasa, siendo esta dieta muy baja en hidratos de carbono. Se llama cetogénica porque produce un aumento de los niveles de cuerpos cetónicos (o cetosis) en el organismo.2 Estos cuerpos cetónicos pueden ser usados como energía por todo nuestro organismo, incluido el cerebro.3 Por tanto aunque disminuyamos el consumo de azúcares, nuestro cerebro va a funcionar perfectamente. Así la ciencia vuelve a desmentir otro mito clásico; ese que dice que el cerebro solo se alimenta de glucosa.

En líneas generales, a modo de ejemplo y con algunas excepciones, podríamos considerar que en una dieta cetogénica deberían excluirse alimentos que contengan almidones, azúcares, cereales, ciertos edulcorantes, algunas frutas, leche y derivados bajos en grasas y legumbres. Hay muchos alimentos que podrían formar parte de este tipo de dietas. Para nosotros, los alimentos que deberían conformarla serían los vegetales de hoja verde, crucíferas, setas, pepino, aceitunas, aguacate, frutos rojos, pomelo, carne, huevos, pescado, marisco, algunos derivados lácteos altos en grasa, frutos secos, semillas, cacao, especias y aceites vegetales vírgenes.4 En esta línea, la dieta cetogénica-mediterránea es un tipo de alimentación que se basa fundamentalmente en el aceite de oliva como principal fuente de grasas, vegetales y ensaladas como la principal fuente de carbohidratos, y pescado y frutos secos como la principal fuente de proteínas.5

Dieta cetogénica

¿Qué base científica tiene la dieta cetogénica?

Su uso a nivel clínico actualmente está fundamentalmente en el campo de la epilepsia refractaria, tanto en niños como adultos, con resultados muy positivos.6 Esta dieta se ha usado en personas obesas obteniendo una mejora metabólica muy significativa.5 Además, si analizamos en profundidad los componentes de esta dieta, nos daremos cuenta de que no dista mucho de una dieta mediterránea convencional y que se ha comprobado protectora frente a diversos tipos de cáncer.7

¿Pero, es eficaz la alimentación cetogénica frente a algunos tipos de cáncer?

El uso de dieta cetogénica, en el caso concreto del cáncer, se fundamenta en el denominado “efecto Warburg”.8 En las células cancerígenas suelen existir unos cambios metabólicos que promueven el uso de la glucosa como fuente de energía principal. Este tipo de alimentación dificulta el crecimiento de las células cancerígenas, al no encontrar un ambiente óptimo y podrían  ser más sensibles al uso de terapias convencionales de radio- y quimioterapia.2,9 Existen numerosos estudios publicados en animales en los que se demuestra que la reducción de los niveles de glucosa, mediante el uso de una dieta cetogénica, da lugar a tumores de colon más pequeños10 y una mejor respuesta inmune anti-tumoral (Fig. 1).11

En humanos se han hecho numerosos ensayos clínicos con dieta cetogénica y cáncer. En concreto, ahora mismo existen 42 ensayos que tratan sobre dieta cetogénica y cáncer, de los cuales 18 están activos o reclutando pacientes.12 La mayoría están centrados en cáncer cerebral, donde se están reportando buenos resultados, además de mama y colorrectal (Fig. 1).13 En el caso particular del cáncer de mama y recto se ha observado que los pacientes que siguen esta dieta pierden peso, fundamentalmente derivado de la grasa, pero mantienen o ganan músculo, algo fundamental frente a la temida caquexia.14,15 Además en aquellos tipos de cáncer de mama localmente avanzados se demostró un aumento de la supervivencia, aunque no fue así en los que ya tenían metástasis.16

Keto Dieta cetogénica

Figura 1. Efecto de la dieta cetogénica en cáncer en estudios preclínicos y clínicos.” 13

 Una de las principales críticas a la dieta cetogénica es que no todas las células sanas ni cancerígenas se comportan igual. Por ello, es importante resaltar que ciertos tipos celulares, como por ejemplo los linfocitos TCD8, células inmunes que están encargadas de eliminar los tumores, pueden mostrar consumir mucha glucosa.17,18 Sin embargo, se ha comprobado que una dieta cetogénica podría ayudar a tener poblaciones de TCD8 más eficaces contra ciertos tipos de tumores.19 Estos resultados van en la misma línea de lo demostrado con ayunos de corta duración, ya que la dieta cetogénica y los ayunos (ver entrada sobre el ayuno) comparten algunos mecanismos de acción.20,21

 

¿Qué efectos secundarios puede tener?

En cuanto a los efectos secundarios, en el estudio de dieta cetogénica mediterránea anteriormente mencionado, no se hallaron.5 Sin embargo, es importante resaltar que en otros estudios de dieta cetogénica sí se describen algunos efectos secundarios, siendo los más típicos aquellos que simulan un síndrome gripal, cefalea, cansancio o náuseas en algunos casos.2

¿Entonces si tengo cáncer debería adoptar una dieta cetogénica?

Es fundamental que este tipo de dieta se realice siempre bajo la supervisión de un profesional formado. Además, según los datos científicos disponibles, debería evitarse la dieta cetogénica en los siguientes casos: uso de fármacos hipoglucemiantes (por ejemplo inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2), embarazo y lactancia, insuficiencia cardiaca avanzada, infecciones activas severas, cirugías o procedimientos invasivos, cáncer renal y melanoma.22

Una limitación importante, y reto a superar en su implementación en la práctica diaria, es la baja adherencia de los pacientes.23 Para intentar superar este problema de adherencia, en un estudio reciente se ha utilizado un nuevo tipo de dieta cetogénica, supervisada por dietistas profesionales, en pacientes con diferentes tipos de cáncer avanzado y ha demostrado que puede aumentar la supervivencia estos pacientes.24

Probablemente, este cambio nutricional supone un estrés añadido en pacientes que ya de por sí tienen una situación muy difícil dada su enfermedad de base. Los pacientes necesitan un gran apoyo, y la introducción de cambios de hábitos requiere un trabajo junto a un profesional.

 

Así, en resumen, la nutrición cetogénica en el manejo del cáncer, puede ser una buena opción dentro de un ensayo clínico o incluso en cánceres en los que se ha demostrado suficiente evidencia, pero siempre bajo la supervisión estricta de un profesional cualificado.

 

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Julio Madrigal Matute

Dieta cetogénica

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